Kishioshi Nagai, más conocido como Gō Nagai, siempre ha confesado su pasión por la serie animada Tetsujin 28-gō (Gigantor), creada por Mitsuteru Yokoyama en 1956 –también conocida como Ironman 28 en México–, que trataba de un robot gigantesco muy poderoso y sin armamento que tan solo se valía de su fuerza para luchar contra las fuerzas del mal. Este robot estaba guiado por un niño a través de un control remoto.
Otra de las series que fascinaba a Gō era Tetsuwan Atomu (Astroboy), creado por Osamu Tezuka como un manga en 1951. Este personaje también pasó al anime en 1963 y trataba de un robot creado por el Dr Tenma que había intentando crear un duplicado a imagen y semejanza de su hijo fallecido. Sin embargo, aparte de total autonomía y del raciocinio propio de un niño de seis años, el profesor Tenma había dotado a su creación de poderes especiales: una fuerza sobrehumana, súper-oído, vista de rayos X y la capacidad de volar.
Kishioshi Nagai, más conocido como Gō Nagai, siempre ha confesado su pasión por la serie animada Tetsujin 28-gō (Gigantor), creada por Mitsuteru Yokoyama en 1956 –también conocida como Ironman 28 en México–, que trataba de un robot gigantesco muy poderoso y sin armamento que tan solo se valía de su fuerza para luchar contra las fuerzas del mal. Este robot estaba guiado por un niño a través de un control remoto.
Otra de las series que fascinaba a Gō era Tetsuwan Atomu (Astroboy), creado por Osamu Tezuka como un manga en 1951. Este personaje también pasó al anime en 1963 y trataba de un robot creado por el Dr Tenma que había intentando crear un duplicado a imagen y semejanza de su hijo fallecido. Sin embargo, aparte de total autonomía y del raciocinio propio de un niño de seis años, el profesor Tenma había dotado a su creación de poderes especiales: una fuerza sobrehumana, súper-oído, vista de rayos X y la capacidad de volar.